Información oculta e Inteligencia Artificial

Estamos viviendo los inicios de la era “Big Data”. Estoy convencido que nadie puede definir con claridad el significado del término Big Data pero que todo el mundo lo entiende: todo es información, la información nos rodea y nosotros mismos somos información.

En la jerga del Big Data se habla de “datasets” para referirse a un conjuntos de datos sobre una materia. Si prestas un poco de atención, verás que los expertos en Big Data se refieren a sus datasets en términos de ORO PURO: los datasets son su bien más preciado. Los expertos saben que los datasets contienen respuestas aún cuando no conocen con precisión cuál es la pregunta. Es lo que denominan “información oculta”.

Un claro ejemplo de datasets que son oro puro son los que provienen de la secuenciación del genoma. En la actualidad somos capaces de extraer con mucha precisión toda la información referente a nuestro genoma y esa información está ahí aún cuando no somos capaces de interpretarla. Intuimos que hay un montón de respuestas en esa información, por ejemplo, sobre los diferentes tipos de cáncer infantil.

La importancia de los datasets sobre el genoma es tan grande que, en mi opinión, ese ORO debería ser auspiciado y promovido por el gobierno dado que contienen muchísimas respuestas que se refieren a nuestro bien común.

Pero, ¿cómo encontramos esa información oculta en los datasets?

La Inteligencia Artificial en su forma incipiente está demostrando un gran potencial y ya se nos ha colado en lo cotidiano, por ejemplo, en el reconocimiento facial de nuestro programa favorito para guardar nuestras fotos, en el reconocimiento de voz o, incluso, entablando conversación en chatbots o para pedir hora en la peluquería.

Por otro lado, la cantidad ingente de información, el Big Data, impone nuevas maneras de “mirar” esa información y nuestra mente no está preparada. Los humanos estamos limitados por la naturaleza lo que nos impide ver más allá de nuestros sentidos.

La respuesta está en un híbrido entre humanos y máquinas. A medida que los humanos mejoramos los algoritmos neuronales de las máquinas, las máquinas ayudarán a los humanos a ver lo que buscamos y así comprender el problema, hacer las preguntas correctas y encontrar las respuestas.

Nota: Este post fue publicado inicialmente en el blog de Aurora Project, proyecto en el que colaboro.

Escrito el May 20, 2018